domingo, 29 de julio de 2012

Palabras, Silencios.

Los silencios contienen palabras. Muchas veces me quedo callada y espero que con eso sea suficiente,  pero nunca lo es. A veces ahí que decir las cosas como las piensas, pues los silencios muchas veces quedan vacíos, ya que el receptor no los comprende.
Uno suele tener miedo de hablar, de decir lo que se piensa, por el temor de no ser escuchado, de ser ignorado, o por el contrario de ser escuchado en exceso y que usen tus propias palabras en tu contra.
En momentos uno llega a tener tantas palabras guardadas dentro que pueden llegar a dañar. Ahí momentos en los que es necesario desahogarse, dejar que fluyan, que lleven su curso y así, de ese modo no cerrarse al mundo, no aislarse o cargar con un peso que tus hombros no puedan llevar.
Antes admiraba a la gente que guardaba sus opiniones para evitar disgustos o peleas, pero ahora admiro a quienes son capaces de hablar y defender sus ideas, pues es difícil encontrar a personas así.
Me gustaría poder tener el valor de pararme frente a todos aquellos que me juzgan y decirles: "¿saben que? vallan se al diablo", así de simple, sin temor a que se rían. El problema es que aun que uno diga que no teme y que es valiente, eso nunca sera del todo cierto, ya que aun que digas que no te importa lo que el resto piense, ese resto es parte de tu medio, en el cual estas diariamente y el medio si puede afectarte.
Uno no se da cuenta de todo lo que tiene para decir hasta que empieza decirlo. Nunca se me ha dado bien el hablar en publico, no, me corrijo, nunca se me ha dado bien el hablar a un publico que se que me esta juzgando tras cada palabra que salga de mis labios. Por eso siempre he prefiero escribir, siento que al hacerlo mis ideas fluyen libremente a través de mis dedos, pues en cada escrito como el gran William Shakepeare, dejo parte de mi alma. 

Por eso decidí abrir este blog, para expresarme libremente sin temor a ser juzgada y si lo soy, allá el mundo, aquí, seré yo misma.

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