Van en el metro hablando de la vida, él se ve muy diferente con los ojos grises, le dices que te gusta eso y que si no lo conocieras te mataría el verlo por la calle pero sabes que es el mismo... Te confiesa que le encanta estar en el metro contigo, por que solo es realmente aburrido. Juega con su aro y tu lo muerdes... Se alejan y él se acerca, el metro frena y se besan, pero no es un roce como siempre, él mueve sus labios, pero tu ríes y te alejas. ¿Que rayos fue eso?
Nada cambia y nada va a cambiar, eres feliz así, siendo alguien que decidió aceptar lo que la vida le ponga delante, no quieres nada especifico, solo quieres disfrutar, con tus amigos, sola, con ellos, con él... Sabes que lo que quieres es solo vivir.

Sufriste mucho, conociste el verdadero dolor, no hace mucho debo agregar, pero lo hiciste. Te costo pero sobreviviste... Cuando te ahogas en esa poza en la que estabas es difícil salir y lo lograste. Claro que lo recuerdas y aun duele. Creo que en una semana cambiaste mas que en toda una vida.
Adivinaste aquello que te impedía crecer, querías alguien que te quisiera así, así como eras y eres, si encontrabas alguien así estarías dispuesta a mejorar y cambiar una y mil veces por esa persona, pero luego de conocerte todos criticaban y te pedían que cambiaras algo. Por eso no cambiaste, ellos no merecían que lo hicieras por ellos. No por que fueran malas personas, por el contrario, te rodeaste de gente hermosa a la que adoras, pero tu decisión estaba tomada, solo querías alguien que te quisiera así.
Luego de que sucedió ese hecho que te hirió notaste a dos personas, dos que nunca te pidieron que cambiaras, dos que no te decían que cosas les molestaban, solo te daban consejos para mejorar y siempre te quisieron así y adoraban ese lado que otros detestaban, por ellos decidiste mejorar, por que ellos merecían una tu mejor.
Dejaste de ser tan emotiva, te sientes extraña, ya no sabes cuando las emociones son reales y cuando las finges, por eso puedes jugar con él sin sentimientos anexos de por medio.
También están esos otros dos, por los que no te decides y a los que no quieres herir, por que ya conociste el peso del dolor, y lo fuerte que se necesita para seguir, después de que casi te derrumbaste y pensaste en acabar con tu vida, ya no puedes tomar el dolor como un juego o como algo común no quieres que nadie que te importe sufra, no piensas permitirlo.
No quiere volver a sufrir, por eso te cerraste en parte, por eso en algunas cosas volviste atrás tienes miedo de que te hieran de nuevo, no podrías soportarlo y lo sabes, por eso te ocultas en risas y juegos, por eso sientes que necesitas a esas dos personas mas que nunca, a él y a ella... Por que ella te entiende como nadie y él te hace feliz como nadie. Ambos te mantienen en pie, pero sabes que no puede ser así, no puedes cargarles el peso de tu cordura, pero mientras no te puedas a ti misma, ellos lo aceptan, te quieren y los quieres... Y no importa lo que diga el resto, sabes que "no te dejaran en banda".
Vivir ocultándose tras una sonrisa es lo que queda, disfrutar cuando se pueda y huir del dolor si es posible, vivir con miedo al dolor y temor a querer a alguien mas de lo que pueda parecer posible. Dejar que tus ojos sean lo mas sincero de tu ser, siempre fuiste un libro abierto. Ser solo una copia barata de lo que solías ser. Ser una persona que solías conocer. Antes veías lo bueno de las peor persona y por eso no te caía mal, ahora lo intentas al revés buscas todo lo que sea posible detestar, pero sigues encontrando algo que querer, no puedes evitarlo, es tu esencia.